Es fácil ganar peso en los países con abundancia de alimentos.

Durante su evolución, el ser humano ha tenido que hacer un esfuerzo físico inmenso por conseguir los alimentos y por tanto está «diseñado», biológicamente hablando, para ser capaz de ingerir grandes cantidades y con frecuencia cuando la comida está disponible sin restricciones. Es algo así como un mecanismo de «almacenar» para cuando vengan los periodos de escasez.

Sin embargo, tanta abundancia de comida es un fenómeno reciente en la historia de la humanidad y se da en algunos países. En una gran parte del mundo siguen existiendo la escasez y el hambre.

De modo que en la abundancia, nuestros mecanismos biológicos no nos ayudan a poner límites a la ingesta. Es un dato curioso, de que sobre la faz de la tierra, los únicos animales que desarrollan obesidad en porcentajes elevados son los seres humanos y… sus mascotas.

A esto se añade la proliferación de comidas preparadas, pre-fabricadas, empaquetadas, enlatadas, en general muy apeteciblemente presentadas. Están al alcance de todos y son fáciles de usar. Poco a poco ocupan la gran parte de las comidas que ingerimos. El problema es que aportan muchas calorías, pero escaso valor nutritivo y que la gran mayoría contienen azúcares añadidos. El escaso contenido de nutrientes básicos para el funcionamiento de las células las deja en situación de «hambre», lo que se traduce en que el cuerpo envié señales de que necesitamos comer más.

El alto contenido de azúcares promueve la secreción rápida y en altas cantidades de insulina, la hormona encargada de introducir la glucosa en las células del organismo. Sin embargo, la intensa secreción de insulina hace que la glucosa en la sangre baje rápidamente, lo cual es de nuevo una señal de hambre y de necesidad de comer para restaurar el nivel de glucosa en sangre.

Estos, son algunos de los factores que han contribuido al sobrepeso, la obesidad y el aumento de casos de diabetes tipo 2 en los países desarrollados.

Conociéndolos tal vez nos ayude a ser más conscientes en cuanto a la cantidad y el tipo de comida que elegimos.