¿Como se regula la presión por dormir y por estar despierto? Se hace a través de un reloj interno que es en realidad un grupo de neuronas localizadas en el hipotálamo, que presentan una actividad oscilatoria con un periodo de aproximadamente 24 horas.

Por vías neuronales el reloj recibe las señales lumínicas desde el ambiente, de este modo «sabe» que es de día y activa las estructuras cerebrales implicadas en el mantenimiento del estado de vigilia. Así, mientras que la presión de sueño se va acumulando con el fin de ponernos a dormir, el reloj interno promueve la vigilia durante el día, oponiéndose a la presión de sueño y manteniéndonos despiertos.

Por la noche, la ausencia de luz en el ambiente exterior promueve la secreción de la melatonina, que es inductora del sueño. El reloj interno entra en el periodo en el que disminuye la activación de los centros de vigilia. Ante la ausencia de oposición, la presión del sueño acumulada a lo largo del día es capaz de ponernos a dormir.

Aproximadamente unas 8 horas tras el despertar por la mañana, el reloj biológico tiene un leve descenso en su actividad, de modo que la presión de sueño acumulada en la primera parte del día tiene la posibilidad de manifestarse, haciéndonos que estemos somnolientos pasadas esas primeras ocho horas de vigilia. En caso de permitírnoslo podríamos dormirnos un ratito, practicando de este modo con la famosa práctica de la siesta y dado que generalmente ocurre después de la comida, la siesta siempre apetece después de comer. Esto quiere decir que nuestro propio organismo y más concretamente el reloj interno es el que nos pide ese momento de descanso del mediodía.

Serie sobre el sueño:
¿Sabes como se regula el sueño? (1)
¿Qué es el reloj interno? (2)
Dormir mejor. ¿Matutinos o vespertinos? (3)
Ajustar el reloj interno con ejercicio y siesta (4)