El impacto de los medios escritos y audio-visuales sobre la percepción de que, el cuerpo de mujer delgado es el modelo a aspirar entre la población femenina, ha sido objeto de estudio desde hace décadas.

Un estudio reciente realizado por investigadores de Reino Unido ha encontrado una relación directa entre el consumo de «televisión occidental» y el deseo de ser delgada. El estudio ha sido llevado a cabo en Nicaragua, en tres poblaciones distintas. Dos de ellas eran poblados de la Costa de Mosquitos, similares pero con un nivel distinto de acceso a la electricidad y a televisión con programas occidentales: el primero de ellos apenas tenía apenas acceso a la televisión (algo más de 1 hora a la semana), mientras que el segundo disfrutaba de un acceso mayor (unas 13 horas a la semana) aunque limitado a programas occidentales. La tercera población procedía de la capital, Managua en la que existe acceso pleno a electricidad y televisión «occidentalizada» (unas 20 horas a la semana). La mayoría de los participantes de todas las poblaciones solían ver con más frecuencia telenovelas, películas norte-americanas y videoclips. El 57% de los participantes fueron mujeres y la edad media de la muestra era de 27 años.

A los participantes en el estudio se les mostraron 50 imágenes de mujeres (10 de cada una de las siguientes categorías de peso: bajo extremo, bajo, rango normal – saludable, sobre-peso y obesidad) y se les pidió que calificaran en una escala del 1 al 5 lo atractivo que les parecía el cuerpo mostrado.

Los resultados fueron los siguientes: las personas (tanto hombres como mujeres) que dedicaban más horas a ver televisión preferían los cuerpos femeninos delgados, mientras que los que veían menos horas la televisión mostraron preferencia por imágenes de cuerpos femeninos más grandes.

El otro resultado interesante fue el que más de la mitad de las mujeres que dedicaban mayor tiempo a la televisión estaban siguiendo dietas para controlar el peso, un dato que en la opinión de los investigadores era indicativo de sus intentos por alcanzar el ideal occidental de cuerpo femenino delgado, transmitido por la televisión.

Los autores opinan que estos resultados indican que en cuanto las poblaciones consiguen un mayor acceso a la televisión, se produce la internalización del ideal de delgadez femenina. Este no es un dato menor, teniendo en cuenta el que la adopción de ese ideal es un factor de riego de la insatisfacción corporal y de las alteraciones de la conducta alimentaria en los países occidentales.

Esto ocurría en poblaciones cuyo acceso a otros medios de comunicación distintos de la televisión es muy reducida. Teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad sobreexpuesta a los medios de comunicación (televisión, películas, internet, redes sociales, anuncios publicitarios, vayas publicitarias…) ¿Alguien puede imaginar el efecto que está teniendo sobre nosotros la también sobreexposición continua al ideal de «belleza-delgadez» femenina? Da miedo pensarlo.

Fotografía de Victorio Marasigan