Los hombres cada vez más se sienten más insatisfechos cuando se miran al espejo. Algunos incluso quieren ganar masa muscular en poco tiempo y en ocasiones consume productos creados exclusivamente para ellos y para aumentar músculos específicos. Lo más alarmante es que la edad a la que empiezan a preocuparse por su cuerpo es cada vez menor. Hoy hablamos de chicos.

Muchos adolescentes se preocupan por su aspecto físico al compararse con sus amigos y deciden empezar a entrenar en levantamiento de pesas, sin conocer los riesgos que este ejercicio tan pesado puede ocasionar en su cuerpo, cuando este no está biológicamente preparado.

Por eso es importante saber si un adolescente ha alcanzado la madurez esquelética adecuada antes de someterse a esos niveles de esfuerzo. Es imprescindible informar al médico que va a realizar ese tipo de ejercicios para valorar las capacidades y limitaciones del cuerpo en una etapa de vital importancia.

Si se realizan ejercicios que requiera de gran fuerza física y madurez esquelética y los músculos no están preparados, se pueden sufrir lesiones de cartílago, factura de huesos, daño en ligamentos, esguinces, ahogamiento con la barra, lesiones en la columna, fracturas por estrés en las vértebras, inestabilidad del hombro, desgaste de la articulación de la clavícula, etc.

El levantamiento de pesas es un tipo de ejercicio que se debe practicar de una manera lenta, suave, progresiva, controlada y supervisada por profesionales para evita las lesiones. Desde luego no es aconsejable iniciarlo si no se ha completado el crecimiento de la persona. Hasta que eso ocurre, se pueden trabajar todos los aspectos motores de los niños de mil formas. Cuanta más variedad de deportes se practiquen en la infancia y la adolescencia mejor, sin olvidar que las actividades físicas, deben basarse en el juego y no en un entrenamiento inflexible y rutinario.