¿Quieres ser más consciente de la presión que recibimos las mujeres por ser atractivas?  Te proponemos hacer un ejercicio muy sencillo. Observa durante unos días el tipo de imagen de mujer que aparece en los medios de comunicación (en revistas, películas, anuncios en la televisión, en los carteles publicitarios en la calle, en internet, en las series de adolescentes, en los dibujos animados, etc.). Después contesta a estas preguntas: ¿Cómo son la mayoría de las mujeres? ¿Has visto muchas que tuvieran sobrepeso, o mujeres maduras? ¿Cómo son los ídolos de las series adolescentes? ¿Cuántas de esas imágenes aparecen asociadas a productos o acciones encaminadas a conseguir «más belleza»?

Es raro que una mujer «normal» protagonice un anuncio, una película o conduzca un programa de televisión. Hoy en día, sabemos que muchas de las imágenes que vemos en los medios están manipuladas para que los cuerpos y las caras tengan ciertas características. Aun así, la población general (hombres y mujeres) hemos internalizado esas cualidades como el prototipo de mujer perfecta considerándolo el patrón de belleza.

Lo que te estoy pidiendo es que te pongas unas gafas para procesar la realidad de forma diferente. Quizás después de hacer este ejercicio te será más fácil comprender por qué todos hemos internalizado qué tipo de mujer representa el «cuerpo ideal» al que aspirar. Ese ideal está constantemente presente en nuestras vidas aunque a veces no seamos conscientes.

El problema es que pocas mujeres poseen las características que se le atribuyen a la «mujer perfecta». Hay estudios que muestran qué desde una edad muy temprana, las niñas occidentales ya desean ser delgadas y estilizadas. Sin embargo, no es frecuente ver por la calle mujeres tan hermosas y exuberantes como las que aparecen en anuncios, carteles publicitarios o catálogos de ropa ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Puesto que hay muchos tipos de cuerpos femeninos pero solo una forma de ser «guapa», se explica que haya tanta insatisfacción corporal entre las mujeres al creer que no se parecen a ese ideal que ofrecen los medios. ¿No es absurdo que buena parte de la población femenina sufra por no tener los atributos físicos de una minoría «excepcional»?