Últimamente, han circulado por los medios y las redes sociales las críticas que recibió Selena Gómez por su aspecto físico. Y yo me pregunto…¿De verdad alguien cree que Selena Gómez está gorda? ¿Porque tengo la sensación de que vivimos en una cultura que nos dice a las mujeres que no estar delgada significa automáticamente estar gorda? ¿Estamos locos o qué?

En primer lugar, este episodio de Selena Gómez muestra claramente la caza de brujas a las que estamos expuestas las mujeres cada día con respecto a nuestro cuerpo y a los cambios que se producen en él. En el caso de mujeres en las que su apariencia es importante para el desarrollo de su actividad profesional (modelos, actrices, cantantes, etc.) los ataques a sus «figuras» cuando estas no aparecen en modo «perfecto» son especialmente virulentos. Pobre de ti si eres famosa y subes de peso o muestras michelines…

En segundo lugar puedo asegurar que el Índice de Masa Corporal de Selena en el momento de la foto es absolutamente normal (para quien no lo conozca, el índice de Masa Corporal es un valor que se obtiene relacionando el peso y la altura de una persona, y que informa sobre si esa persona tiene normepeso, sobrepeso u obesidad y/o bajo peso). Técnicamente hablando, Selena no solo no está gorda sino que tiene una apariencia más que saludable. Eso sí, parece que no cumple con los exigentes cánones de belleza que se nos exige a las mujeres cada día. Y así nos va.

El ideal de cuerpo femenino que promueven los medios de comunicación, los iguales y la familia es peligrosamente «perfecto» y puede hacer que millones de mujeres sientan que su propio cuerpo es inadecuado. En las sociedades occidentalizadas, la apariencia física es fundamental para el valor y los roles que se otorga a las mujeres. Tanto es así, que el cuerpo femenino delgado y proporcionado se equipara con la belleza y la virtud, y se presenta como el camino de las mujeres hacia el éxito y la satisfacción con la vida. Pero esto es absolutamente falso: la exposición constante a ese ideal de belleza en realidad no provoca en las mujeres malestar, inseguridad e infelicidad. A medida que las niñas y las mujeres consumen los mensajes de los medios y las redes sociales, reciben de forma constante las presiones socioculturales para estar delgadas y en forma a toda costa. La sociedad abraza y busca (es decir, internaliza) el cuerpo femenino idealizado impuesto culturalmente y esto termina provocando elevados niveles de malestar psicológico en las mujeres. La explicación de por qué se da este malestar es muy sencilla: el ideal de belleza femenino es tan exigente, irrealista y absurdo en ocasiones, que pocas mujeres pueden alcanzarlo. La brecha entre el tamaño promedio de la población femenina y el «cuerpo ideal» es tan grande que el descontento general de las mujeres con su propio cuerpo está servido.

El suceso Selena Gómez pone de manifiesto esta presión que recibimos las mujeres y explica perfectamente los datos que tenemos de la investigación.

En los países occidentales la insatisfacción con el cuerpo y el deseo de adelgazar es más una norma que una excepción entre las adolescentes y las mujeres. Por ejemplo, en un estudio realizado en Estados Unidos se encontró que el 90% de las mujeres universitarias encuestadas informaron de que les gustaría ser más delgadas de lo que eran (Williams et al., 2001) y en otro estudio del Reino Unido el 93% de las adolescentes dijo que les gustaría cambiar al menos una cosa sobre su apariencia física (Girlguiding UK, 2009). En los países hispanohablantes esta fenómeno ocurre igualmente. En un estudio que nuestro grupo de investigación acaba de publicar se han analizado los niveles de insatisfacción con el cuerpo de mujeres españolas y argentinas. Los resultados muestran que, independientemente de la nacionalidad tres de cada cuatro mujeres desean ser más delgadas a pesar de que el 75% de las mujeres tenía normopeso o bajo peso. Es decir, tanto las mujeres españolas como las argentinas parecen haber internalizado por igual el ideal de delgadez femenina.

¿Estamos todas gordas? ¿Cuándo van a cambiar las cosas para nosotras? Por favor, dejen nuestro cuerpo en paz.